Los profesores de las escuelas efectivas comprenden que el buen uso del tiempo en la sala de clases es fundamental para alcanzar los objetivos pedagógicos que se han propuesto. Ello depende de la manera como se organice la enseñanza y se preparen las clases, pero también de cómo se manejan las contingencias que se producen al interior de ésta.

A continuación te sugerimos una serie de recomendaciones que puedes utilizar para optimizar el tiempo y que tus estudiantes logren alcanzar los objetivos de aprendizaje que les has planteado:

Las experiencias de buen uso del tiempo demuestran que es importante considerar los siguientes aspectos:

1. Comenzar la clase en el momento oportuno, apenas suene la campana o el timbre. Te recomendamos realizar acciones rutinarias:

ACTIVIDAD DEL DOCENTE TIEMPO
  1. Pide orden.
  2. Pasa lista.
  3. Solicita sacar cuadernos.
  4. Acepta ingreso de los/as niños/as atrasados.
  5. Responde pregunta sobre fecha y temas de próxima prueba.
  6. Pregunta por alumnos ausentes.
5 min.

2. Evitar las interrupciones externas de todo tipo, una vez que se inicia la clase. Te recomendamos lo siguiente:

Plantear en consejo de profesores u otras instancias administrativa la importancia de esto y que la escuela o liceo se establezca la cultura de la No interrupción de clases.

Hablar con los apoderados en reunión de apoderados la importancia de la puntualidad.

Dejar constancia con los apoderados de su horario de atención y las urgencias que sean atendidas por el inspector general.

3. Sostener un ritmo intenso y continuado de trabajo hasta el final de la hora de clases, evitando las pausas o tiempos muertos en que los alumnos no hacen nada. Si los niños y niñas están trabajando, es menos probable que incurran en situaciones de indisciplina. Te recomendamos considerar las investigaciones en educación y neurociencias que recomiendan planificar, para cada hora de clases, secuencias de actividades con una duración no mayor a 10 ó 15 minutos, pues “más de eso es inapropiado, los chicos se aburren”. 

Apunta a actividades de calidad que se relacionen directamente con los objetivos de aprendizaje y que propicien el trabajo en equipo de los estudiantes.

4. Incluir actividades alternativas en la planificación para tener herramientas adicionales y mantener trabajando a los estudiantes. Por ejemplo, si deseaba ocupar el video y se cortó la luz, podrá recurrir a una dinámica de grupo preparada con anticipación, para trabajar el mismo contenido.

5. Aprovechar los recursos disponibles en la escuela para ahorrar tiempo improductivo de copia y trabajo a mano: guías de aprendizaje elaboradas en computador y fotocopiadas, papelógrafos y retroproyectores para mostrar esquemas elaborados previamente, etc.

6. Tener a mano un pequeño stock de materiales de uso corriente en la sala, para reponer sin demora lo que haga falta: plumones o tiza, lápices, etc.

7. En caso de que deba ausentarse por alguna razón de la escuela, el profesor debe dejar guías de aprendizaje u otras actividades preparadas para que sean aplicadas por su reemplazante. De esta forma, los estudiantes no perderán ese tiempo y el profesor no se atrasará con su planificación.

Estamos convencidos de que éstas sugerencias son parte del camino que te permitirá optimizar el tiempo en el aula y que logres aprendizajes de calidad con tus estudiantes. ¡Vamos que se puede!