Lograr implementar una clase en el aula, que sea concordante con lo que anteriormente fue planificado es un desafío no menor, tomando en cuenta que requiere del despliegue de varias habilidades pedagógicas y motivacionales de parte del docente. Sin embargo, está probado que mientras más eficiente sea el proceso de planificación, mejor se manejarán las variables que intervengan mientras se realiza la clase en el aula.

Entonces, pese a que está instalado en el inconsciente colectivo que la planificación es un mero trámite administrativo, es necesario tomar nota de que una buena o mala planificación afecta directamente en la calidad de esta, y en el logro de los objetivos sugeridos por el currículum.

Ya tengo los conocimientos ¿Qué hago entonces?

Son dos los factores claves:

  1. La pertinencia del o los objetivos de la clase.
  2. Las estrategias a utilizar en la clase.

A continuación, profundizamos en ambos factores.

Pertinencia del o los objetivos de la clase

Como premisa, los objetivos curriculares, deben ser coherentes con los planteados en el Currículum Nacional o los normados por la Unidad Educativa en la que trabaja.

En cuanto al/los objetivos de la clase que desarrollará, asegúrese de que responden, primero, al currículum nacional, y luego a lo que desea intencionar pedagógicamente en el aula.

Al respecto, el Marco para la buena enseñanza (MINEDUC, 2008), indica que es esencial la organización de los objetivos en el diseño y planificación de una clase, lo cual se traducirá en la creación de actividades de aprendizajes con coherencia lógica, y adecuadas para los conocimientos, habilidades y actitudes que han de ser desarrolladas.

Una buena o mala planificación afecta directamente en la calidad de esta, y en el logro de los objetivos de la clase.

Las estrategias de enseñanza

El propósito principal para incorporar una estrategia en una planificación es lograr un aprendizaje significativo. En ese sentido, es esperable que el docente se haya apropiado, a lo largo de su formación y carrera, de un abanico de estrategias de enseñanza, las cuales deben ser coherentes con el/los objetivos de la clase. Su selección debe atender a los siguientes 5 puntos:

  1. La complejidad de los contenidos a enseñar. Mientras más demanda cognitiva y emocional demande un contenido, mayor cantidad y diversidad de estrategias son necesarias para la implementación de la clase.
  2. El tipo de actividades de enseñanza. La literatura especializada en didáctica, y la experiencia, señalan que las actividades deben atender a todos los estilos de aprendizaje presentes en el aula. ¿Conoce las particularidades de sus estudiantes?.
  3. Los recursos de aprendizaje a utilizar. ¿Su establecimiento educativo cuenta con recursos para lo que va a enseñar?, ¿Planea utilizar TIC?, ¿Qué hay de incorporar juegos?, ¿Cómo guiará hacia el cierre metacognitivo?, son preguntas que debe resolver mientras planifica, y sentirse seguro/a de cómo los implementará, previo y durante la clase.
  4. Las características de los estudiantes. ¿Tienen sus estudiantes habilidades para crear modelos, interpretar instrumentos musicales, o utilizar bien las TIC? Entonces, esto debe orientar su planificación. Del mismo modo, debe considerar si hay diagnósticos de Necesidades Educativas Especiales (NEE) en el aula. Ante esto último, conviene revisar la literatura disponible para cada diagnóstico (facilitando la empatía y adecuación curricular), y/o articular estrategias con un/a docente de educación diferencial.
  5. Considerar las dificultades más recurrentes en el contenido que enseña. Tanto durante la etapa de formación profesional inicial, como en la práctica diaria, los docentes son capaces de identificar aquellos contenidos que presentan mayor dificultad de logro de aprendizaje en cada nivel de enseñanza y curso. Ante esto, es conveniente tomar conciencia de ello, y buscar nuevas estrategias metodológicas y didácticas que permitan a los estudiantes a apropiarse de los contenidos a enseñar en una determinada clase.

Por último, considere que la planificación de la clase NO ES MÁS QUE LA CREACIÓN DE UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE. Por lo tanto, si esa experiencia planificada no es coherente con los puntos mencionados anteriormente, se corre el riesgo de que su implementación se vea mermada o boicoteada por factores como convivencia escolar, interrupciones, bajo compromiso con las actividades propuestas, dificultades técnicas, entre otras; las cuales atentan en todo tiempo contra la relación planificación-clase implementada.

Puede descargar un manual de estrategias didácticas en el siguiente link:

Pdf Icono Manual de estrategias didácticas.

A partir de hoy: ¿Cómo aumentará la eficiencia entre lo que planifica y lo que realmente implementa en clases?