¿Normas de convivencia en docencia en línea?

Las normas de convivencia surgen como parte de las tantas estrategias implementadas en la política nacional de convivencia escolar planteadas por el Ministerio de Educación (MINEDUC) en el año  2019, este plantea que la convivencia escolar es el conjunto de las interacciones y relaciones que se producen entre todos los actores de la comunidad, entre individuos, grupos y/o organizaciones. Refiere a aquellos modos de convivir que se quieren promover en el contexto educativo (trato respetuoso, relaciones inclusivas, resolución dialogada y pacífica de conflictos, participación democrática y colaborativa) y también aquellas formas de convivencia que se quieren evitar (violencia, acoso, agresión, discriminación).

Desde este marco general se desprende la importancia de incluir esta sana convivencia en los contextos de aula, concretizado en normas de convivencia y definidas en diferentes marcos teóricos como un conjunto de reglas y/o pautas de protocolo, establecidas en el contexto de aula a fin de orientar y facilitar las relaciones entre los sujetos, garantizar el buen desarrollo de la clase, promover el aprendizaje y la interacción sana y respetuosa entre los actores.

¿Para qué sirven estas normas?

Las normas de convivencia permiten al docente propiciar un ambiente y contexto de bienestar, de buen trato e integración, incentivando en los estudiante la adquisición de valores y aprendizajes socio emocionales que aportan a su desarrollo y aprendizaje integral, contempla generar interacciones respetuosas y desafiantes dentro de ambientes enriquecidos y seguros, en los que los niños se sientan considerados, confiados y protagonistas de su propio aprendizaje.

Veamos algunos ejemplos:

A modo de recomendación, se hace necesario que cada docente pueda conocer y adecuarse a los manuales normativas y normativas internas de convivencia escolar de cada establecimiento educativo, según las flexibilidades y posibilidades que el MINEDUC define, por lo tanto desde ese marco definir las normas de convivencia a establecer, favorecer y potenciar dentro del aula.

las normas de convivencia en gran medida apuntan a desarrollar y promover valores como el respeto, buen trato, la tolerancia, resolución pacífica de conflictos, etc. 

  • Procurar conectarse a la hora definida por el docente (puntualidad).
  • Cuidar del aseo e imagen personal 
  • Saludar al inicio al docente y a los demás participantes que estén presentes en el aula virtual, así como despedirse al finalizar esta.
  • Respetar las opiniones de los participantes.
  • Utilizar un lenguaje adecuado para comunicarse.
  • Evitar el uso de descalificaciones entre los participantes.
  • Levantar la mano o escribir por interno al docente si desea hacer alguna consulta o acotación.
  • Tolerar las opiniones que puedan ser distintas entre los participantes, todo argumento puede ser un aporte.
  • Los participantes pueden aportar, enriquecer, complementar y/o ayudar, de manera respetuosa, a los argumentos entregados por otro. 

Para profundizar te invitamos a ver el video: «Seminario: “Política de Convivencia Escolar en el contexto de pandemia”», transmitido por Ministerio de Educación, Gobierno de Chile, disponible aquí:

¿Qué estrategias efectivas utilizar en el cierre de mi clase?

Es importante recordar que las finalidades de la fase de cierre son: revisar y  realizar una síntesis del tema o lección; transferir el aprendizaje, es decir relacionar los nuevos contenidos con las experiencias y conocimientos que tiene almacenados previamente en la memoria.

Habiendo establecido lo anterior, es necesario que conozcamos herramientas que nos permitan realizar un cierre de clase efectivo y podamos así cumplir con las finalidades inherentes a esta fase del proceso. 

Es por ello que aquí te compartimos algunas técnicas que te ayudarán a lograrlo:

 

1º Técnica | Mirada Retrospectiva

¿Qué es?

¿Para que es útil?

Procedimiento Pedagógico

Es una técnica de evaluación de una experiencia vivida. Para que cada alumno de un grupo exprese los aspectos positivos y negativos de una experiencia. 1º Momento:

El docente presentará a los estudiantes las siguientes interrogantes, para ser respondidos individualmente:

¿Me gusto?, ¿No me gusto?, ¿Qué aprendí?, ¿Qué otras cosas me gustaría aprender?,  ¿Cómo la pasé?, ¿Cómo me sentí?.

El docente puede añadir otras preguntas.

2º Momento:

Se forman grupos de 4 a 6 integrantes. A nivel grupal, cada participante comentará las respuestas y, entre todos producirán un afiche que dé cuenta de los aspectos positivos y negativos de la experiencia vivida.

3º Momento:

Cada grupo expondrá su producción y el docente propiciará y enriquecerá las participaciones.

 

2º Técnica | La Clínica

¿Qué es?

¿Para qué es útil?

Procedimiento Pedagógico

Es una técnica de revisión de contenidos. Para profundizar contenidos y comprobar los aprendizajes. 1er. Momento:

Se forman los grupos. Entre sus miembros, elaboran cinco preguntas complejas acerca de los contenidos aprendidos. (Es importante que el docente pase por los grupos para comprobar que las preguntas expresen lo que los alumnos quieren preguntar. Conviene cuestionar a los autores de las mismas cual es la respuesta que se quiere obtener, para saber si la pregunta ha sido bien formulada).

2do. Momento:

El docente recoge las preguntas y las entrega a otro grupo. Para ser resueltas por los miembros.

3er. Momento:

El vocero de cada grupo leerá las preguntas recibidas y las respuestas. El grupo autor analiza la pertinencia de las respuestas. El resto del curso aporta sus ideas.

 

3º Técnica | Positivo, negativo e interesante

¿Qué es?

¿Para qué es útil?

Procedimiento Pedagógico

Es una técnica que permite al docente conocer cuáles son los aspectos positivos, negativos e interesantes que ha encontrado el grupo acerca del tema visto. Permite recabar información para abordar la próxima clase como también como una forma de evaluar formativamente. 1º Momento:

Entregue una hoja de papel pequeña para cada uno de los miembros del grupo.

2º Momento:

Se les orienta que cada uno, de forma individual, sin consultar con nadie, escriba lo que ha encontrado de positivo, negativo e interesante en la clase o etapa de trabajo.

3º Momento:

Una vez que han llenado las hojas, éstas se recogen y si se considera pertinente se socializan.

Aquí puede utilizar 2 variantes:

Variante 1:

Se les pide que piensen en los aspectos positivos de la clase. A través de una ronda, cada uno expresa su criterio; el docente lo refleja todo en el pizarrón o en papel bond y se propician comentarios.

Variante 2:

Se les pide que piensen en los aspectos positivos de la sesión y una vez que se hace el análisis individual, se organizan en equipos en donde se resumirá el trabajo da cada uno. Después se expone y refleja en la pizarra o en un cartel.

 

4º Técnica | Completando las Frases

¿Qué es?

¿Para qué es útil?

Procedimiento Pedagógico

Es una técnica que permite recoger la opinión de cada estudiante con respecto a los resultados de lo que aprendió durante la clase. Permite al docente retroalimentar lo aprendido ya que permite analizar los aspectos que más han impresionado a los alumnos, qué inquietudes quedan en el grupo después de todo lo que se ha hecho y cómo ha sido el desempeño. 1º Momento:

Entregue una hoja con cada una de las frases que a continuación se presentan. También puede utilizar el pizarrón para anotarlas y que los estudiantes las registren en su cuaderno.

En este tema:

Aprendí__________________

Ya sabía __________________

Me sorprendí por ________________________

Me molesté por ________________________

Me gustó _________________________

No me gustó _________________________

Me gustaría saber más acerca de ______________

Una pregunta que todavía tengo es ___________________

2º Momento:

El docente le entrega una hoja de papel a cada estudiante. Plantea que cada uno complete la frase de modo independiente sin consultar con nadie, y que no es necesario poner el nombre.

3º Momento:

El docente retira las hojas y le solicitará a uno o dos estudiantes que lean en voz alta las respuestas dadas a cada frase. Propiciará comentarios que le permitan afianzar lo aprendido.

Esperamos que estas 4 técnicas que te presentamos sean útiles para tu quehacer pedagógico, Sólo debes comenzar a aplicarlas y que aproveches al máximo el potencial de cada uno de tus estudiantes.

Puedes también revisar el siguiente video:

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¿Cómo elegir las actividades, recursos y medios para el desarrollo de las clases?

Son muchas las variables que determinan qué es lo apropiado elegir para que las clases tengan sentido para los estudiantes, Obviamente, los objetivos de la clase son la primera base de selección. Otro determinante son las necesidades, intereses y habilidades de los estudiantes. Además, hay que tener en cuenta si los estudiantes presentan la disposición para aprender una destreza, un concepto o una idea, una actitud o un valor. El tiempo y los recursos disponibles en el establecimiento también limitan o favorecen la elección.

Te recomendamos que elijas lo que está disponible en tu Unidad Educativa, y que uses la creatividad, con la finalidad de sacar el máximo provecho a esos recursos.

A continuación, podrás revisar a modo de sugerencia los recursos que puedes elegir según su incidencia en el proceso pedagógico de aula (Moreno H., 2004).

INCIDENCIA EN EL PROCESO PEDAGÓGICO 

RECURSO RECOMENDADO

Recurso para las distintas áreas tales como presentación de temas, actividades de motivación, actividades de síntesis y aplicación y evaluación. 

Desarrollo de hábitos de escucha en distintas situaciones comunicativas 

Actividades de dicción y expresividad de la voz. 

Noticias, prensa, libros, poemas… Pizarras, franelogramas, carteles, mapas… Visitas y excursiones, proyector de diapositivas, magnetoscopio, cámaras digitales, lectores de audio, fotografías, películas, presentaciones informáticas, grabaciones de audio, hipertextos e hipermedia. Internet.

Desarrollo de procedimientos de expresión y comunicación. Actividades de expresión oral, escrita, plástica, musical, dramática, etc. Desarrollo de la imaginación y la capacidad creadora. Elaboración de informaciones, noticias, etc.

Creación de poemas, canciones, música, teatro… utilizando distintos soportes técnicos. Elaboración de programas de radio, realización de vídeos, periódicos escolares, etc.

Desarrollo de la capacidad de descodificación y análisis de la información. Conocimiento del proceso de elaboración de la información. 

Realización de encuestas, reportajes en distintos soportes (audio, vídeo). Uso de gráficas y tablas para el análisis. Textos con información estadística. Experimentación en textos o en laboratorios de ciencias e informática.

“Considera que la elección de un buen recurso puede despertar el interés de tus estudiantes por aprender”.

Para profundizar un poco más, mira el siguiente video:

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¿Cómo optimizar el tiempo de aprendizaje en el aula?

“El tiempo es a la vez el más valioso y el más perecedero de nuestros recursos” (John Randolph)

Dicen que el tiempo es el recurso más valioso del que disponemos, desarrollemos la labor que sea.Y no deja de ser verdadero. No discutiremos en este artículo acerca de lo relativo que es el tiempo, sino de su aprovechamiento, en momentos específicos de una clase, de momentos que podemos aprovechar para lograr el objetivo de la clase, y a utilizarlo eficientemente.

El criterio C.4 del Marco para la buena enseñanza (MINEDUC, 2008), menciona que una clase efectiva es aquella que articula de manera óptima el tiempo disponible para la enseñanza de uno o varios objetivos y las necesidades de aprendizaje de los/as estudiantes, traducido en actividades que logran desarrollar un aprendizaje significativo de todos/as.

De todas las actividades que un docente ejecuta en el aula, las administrativas y las disciplinarias son aquellas que demandan mayor esfuerzo y tiempo, equivalentes al 31% del tiempo disponible (Martinic, 2015), tales como: ordenar al curso al inicio de la clase, pasar la lista, recordar las normas de convivencia, estudiantes que llegan atrasados, colegas que pasan con solicitudes institucionales, colectas, el proyector que de pronto dejó de funcionar, etc., son factores que atentan contra el uso eficiente del tiempo en el aula. Esto, sin considerar la disposición con la que se presenta un docente en el aula, lo cual también influye. 

De todos modos, citando al mencionado Marco para la buena enseñanza, conviene tener presente que “la utilización del tiempo debe ser flexible; adaptando los períodos dedicados a una actividad, a las necesidades derivadas del ritmo de los estudiantes y de la complejidad que presenta un determinado contenido o el interés que éste despierte en los alumnos y alumnas”. Aun así, todas las actividades DEBEN tributar al logro del objetivo de la clase, tanto en forma como en su fondo.

 

¿Qué hacer?

Como dicta la regla popular, en la sencillez está la grandeza. Pues bien, gestionar el tiempo en la sala de clases es una tarea sencilla, si el/la docente ha desarrollado un buen dominio de grupo, y sabe comunicar bien sus ideas. Teniendo eso a la base, se recomienda lo siguiente para optimizar los tiempos en el aula, con enfoque en el logro de aprendizajes significativos:

1. Previo a la clase:

  1. Haber planificado concienzudamente las actividades y objetivo(s) a lograr en la clase, teniendo siempre presente que es parte de una unidad.
  2. Preparar y organizar con anticipación los recursos que se utilizarán en la clase. Si los lleva usted, prepárelos el día anterior o antes de iniciar la jornada laboral. Si los deben traer los estudiantes, deje un/a tutor par para designado/a, para que recuerde ese compromiso.
  3. Si utilizará recursos TIC, solicite a quien esté encargado/a de éstos que verifique que están en óptimas condiciones para su uso.

2. Durante la clase:

  1. Fomente, clase a clase, el uso de rutinas que sean claras y realizables por sus estudiantes, como: gestos para ordenar la sala, dinámicas de activación, momentos para descansos, etc.
  2. Guíe hacia la toma de conciencia respecto a la importancia de lograr el objetivo de la clase, mejor aún si se asumen compromisos al respecto. Se recomienda mantenerlo escrito toda la clase.
  3. Minimice al máximo los tiempos de tareas administrativas, como pasar la lista, escribir los contenidos en el libro, asuntos de convivencia escolar, etc., y lleve siempre la atención hacia el logro del objetivo de la clase.
  4. Hable y/o explique lo justo y necesario, y dé tiempos más amplios para discusiones socializadas, trabajos en grupos, tutorías, etc.
  5. Asigne tiempos claros y prudentes para el desarrollo de las actividades, acordes a la complejidad del contenido, y respételos. Los estudiantes deben saber que si se acaba el tiempo, ya no se puede continuar desarrollando la actividad. Esto fomentará la rutina relacionada con el uso conciente del tiempo en las actividades y tareas.
  6. Monitoree de cerca los avances de los trabajos individuales y grupales. Así se asegura de que el tiempo se utiliza de forma eficiente.
  7. Utilice las TIC para explicar conceptos abstractos, no para toda la clase, de lo contrario, se transforma en un distractor, más que un facilitador. Recuerde que también puede utilizar otros recursos como organizadores gráficos, modelos, etc.
  8. Utilice las TIC para evaluar. Existen varias herramientas Online para hacerlo. Recuerde que los estudiantes son nativos digitales, y a veces es más motivante y rápido para ellos/as utilizar estas tecnologías.
  9. Retroalimente los resultados de las actividades de manera concisa y precisa.
  10. Si se presenta alguna dificultad disciplinaria, actúe rápidamente de acuerdo a los protocolos establecidos en su Establecimiento, tratando en todo tiempo de llegar a resolverlos primero en el aula y con poco esfuerzo. Si usted pierde la compostura, influirá en el clima de aula, desconcentrando a los estudiantes más de lo que ya podrían estar. Recuerde que es usted quien marca el ritmo de trabajo y la emocionalidad en la sala de clases.
  11. Finalice su clase SIEMPRE, destacando algún elemento positivo. Esto contribuirá a que la próxima clase exista una mejor disposición al aprendizaje de sus estudiantes y su motivación, influyendo también en la optimización de los tiempos.

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Recuerde que está comprobado que el factor que más influye en el aprendizaje significativo de los estudiantes es el tiempo que pasan desarrollando actividades, y no necesariamente escuchándole hablar, o viendo un video o presentación de diapositivas. Le invitamos a tomar en sus manos el tiempo disponible en el aula, para así lograr alcanzar el objetivo propuesto para la clase. ←

¿Qué acciones realizará a partir de hoy para gestionar efectivamente el tiempo en el aula de clases?


¿Son importantes los aprendizajes previos de mis estudiantes? El desafío docente en la planificación y las actividades de aula.

Ormrod (20015), en su libro Aprendizaje humano, refiere que tanto niños/as como adultos, en una concepción moderna del aprendizaje, somos seres que acumulamos experiencias y aprendizajes desde antes de nuestro nacimiento. Claro está que no de todo tomamos conciencia, pero llevamos impreso en nuestro aparato neurológico conexiones que son susceptibles de ser utilizadas como base para aprender conductas, valores, contenidos, etc., en orden creciente de complejidad.

La escolarización, cada vez más temprana, moldea los cerebros de los niños y niñas a normalizar una estructura de clase que se ha estandarizado en todos los países OCDE. Del mismo modo, se ha naturalizado la idea de que todos/as podemos aportar a una clase, desde nuestra propia experiencia, relegando al olvido de que al entrar a una sala de clases los estudiantes son una tábula rasa.

“El factor que más influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averigue esto, y enséñele en consecuencia” (Ausubel, Novak & Hanesian, 1983).

Ya, ¿Y?…

Entrando en lo nuestro, se espera que los docentes DEMUESTREN, tanto en la planificación como en la implementación de su clase, que conoce las particularidades de sus estudiantes, que considera sus intereses, sus gustos, dificultades, estilos de aprendizaje, nivel sociocultural, etc. Se entiende que este conocimiento, ayuda al docente a crear mejores experiencias de aprendizaje para sus estudiantes, logrando que sea significativo.

El Descriptor A.3.3 del Marco para la buena enseñanza (MINEDUC, 2008), indica que el docente, responsable de la facilitación del proceso de enseñanza-aprendizaje, debe considerar lo siguiente respecto a la articulación de la tríada conocimientos previos, planificación y actividades de aprendizaje:

  1. Conoce distintos tipos de recursos de aprendizaje adecuados para sus estudiantes.
  2. Planifica e implementa diversas actividades, dependiendo de la complejidad de los temas a tratar.
  3. Conoce las características de cada uno de sus estudiantes, seleccionando estrategias metodológicas y didácticas que atiendan a esa diversidad.
  4. Conoce a cabalidad los contenidos que va a enseñar, y la forma de hacerlo.

Entonces, ¿Cómo considero los aprendizajes previos?

Existen 2 momentos para demostrar que los aprendizajes previos son considerados:

  1. Durante la planificación de la clase (Ámbito administrativo).
  2. Durante la implementación de la clase (Ámbito práctico).

A continuación, profundizamos en cada punto.

1. Durante la planificación de la clase

Como ya hemos declarado antes en este artículo, se requiere conocer las particularidades de los estudiantes para los cuales estamos planificando la experiencia de aprendizaje. Esto es, considerar:

  • ¿Cómo se relaciona lo que voy a enseñar con contenidos visto previamente?
  • ¿Cómo se relaciona lo que voy a enseñar con otras asignaturas del currículum?
  • ¿Qué dificultades habrán presentado anteriormente mis estudiantes con el/los contenidos que voy a enseñar?
  • ¿Existe algún diagnóstico en particular que requiera especial atención?. En este punto, el abanico podría ser amplio: TEA, TDAH, DIL, DIM, hipoacusia, negativismo, etc. Cada diagnóstico requiere de estrategias específicas de enseñanza.
  • ¿Qué tipo de actividades y recursos abren sus puertas para la motivación y disposición al aprendizaje?
  • ¿De qué plan B dispongo si lo que planifico no resulta atractivo para lograr los objetivos de la clase?
  • ¿Qué nivel socioeconómico están presentes en el aula? ¿Con qué tipo de capital cultural cuentan?
  • Entre otros factores.

Es probable que para los profesores/as noveles requiera de un importante esfuerzo cognitivo, dado que es complejo planificar considerando todos (y otros) factores. Lo cierto es que mientras más veces se realice este proceso, con más herramientas pedagógicas y mejor habilidad predictiva tendrá el/la docente para planificar las experiencias de aprendizaje que se avecinan.

2. Durante la implementación de la clase

Una vez en el aula, lo planificado cobra vida, y son los estudiantes quienes ponen a prueba nuestra efectividad como docentes. En ese contexto, se hace necesario transformarnos en acompañantes, guías, y co-constructores de conocimientos, en lugar de grandes sabios de nuestra área disciplinar. Esto logrará sentar las bases necesarias para lograr empatía, comprensión, y sintonía con los/as estudiantes, elementos que no deben faltar a lo largo de la clase.

Entonces, y sólo entonces, considere lo siguiente, para relacionar con eficacia los conocimientos previos de sus estudiantes, su planificación (que ya considera conocimientos previos), y las actividades que vendrán:

  1. Comience su clase, marcando bien el inicio. Incluye explicitar el objetivo.
  2. Sea enfático/a en indicar que en esta etapa de la clase no existen respuestas equivocadas ni correctas, dado que todas aportan en la construcción del conocimiento. Luego, a la luz de las evidencias, pueden refutarse algunas ideas, las cuales nos acercan a “la verdad”.
  3. Explore qué saben sus estudiantes acerca del contenido a tratar. Aproveche los conceptos clave del objetivo de la clase. Intente explicitar que lo que aportan sus estudiantes aporta al logro de los objetivos de la clase. Identifique (en silencio y hábilmente) el tipo de conocimiento que mencionan, si son:
    1. Declaraciones espontáneas. Intenta dar explicación al contenido, utilizando sus experiencias inmediatas o conocimientos que tiene a la mano.
    2. Concepciones transmitidas por socialización. Da explicación al contenido utilizando elementos que aprendió en su hogar, amistades, medios de comunicación masiva, redes sociales, u otras.
    3. Concepciones analógicas. Careciendo de declaraciones espontáneas o por socialización, intenta construir un nuevo significado, utilizando las fuentes de conocimiento de otras áreas disciplinares.
  4. Utilice organizadores gráficos en la pizarra, como mapas conceptuales, esquemas, listados, etc., que pongan en evidencia los aportes de sus estudiantes. Mantenga durante un tiempo este material, de manera que luego pueda conectar estos conocimientos con lo que desea lograr. De ser posible, utilice diversos colores para crear las conexiones.
  5. De común acuerdo, borre aquellos aportes que menos tributen al logro del objetivo de la clase. Agradezca y celebre en todo tiempo que se hayan realizado los aportes.
  6. Motive a sus estudiantes a registrar en sus cuadernos estos conocimientos previos.
  7. Proceda con las actividades planificadas. De vez en cuando, traiga a la memoria los aportes de sus estudiantes, relacionándolos con los contenidos que esté revisando en la clase.

Ser docente es una profesión que impacta en la vida de los estudiantes. Considerar los aprendizajes previos, reconocerlos, celebrarlos y considerarlos dentro de sus planificaciones y actividades aumenta las probabilidades de que los aprendizajes sean significativos.

Algunas estrategias para conocer los aprendizajes previos

  • Cuestionarios abiertos, cerrados o de opción múltiple.
  • Resolución de problemas, previamente planificados, en los que los estudiantes puedan hacer predicciones simples, o elaborar conclusiones sencillas. Por ejemplo: ¿Por qué las cosas caen al suelo?, ¿Por qué en nuestra ciudad hay sectores denominados ricos y pobres?, etc.
  • Elaborar organizadores gráficos, como mapas mentales, mapas conceptuales, diagramas, dibujos, infografías, etc.
  • Organizar una lluvia de ideas.
  • Propiciar discusiones socializadas en torno al tema central de la clase.
  • Entre otros.

El arte de integrar los conocimientos previos con lo que ya se ha planificado y lo que se dispondrá en clases es una habilidad que cada docente desarrolla a lo largo de su experiencia profesional. Tomando en cuenta esto:

¿Cómo considerará, desde hoy, las experiencias y conocimientos previos de sus estudiantes?


¿Cómo logro que mi clase planificada sea coherente con la que realizaré en aula?

Lograr implementar una clase en el aula, que sea concordante con lo que anteriormente fue planificado es un desafío no menor, tomando en cuenta que requiere del despliegue de varias habilidades pedagógicas y motivacionales de parte del docente. Sin embargo, está probado que mientras más eficiente sea el proceso de planificación, mejor se manejarán las variables que intervengan mientras se realiza la clase en el aula.

Entonces, pese a que está instalado en el inconsciente colectivo que la planificación es un mero trámite administrativo, es necesario tomar nota de que una buena o mala planificación afecta directamente en la calidad de esta, y en el logro de los objetivos sugeridos por el currículum.

Mire el siguiente video para profundizar en el tema:

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Ya tengo los conocimientos ¿Qué hago entonces?

Son dos los factores claves:

  1. La pertinencia del o los objetivos de la clase.
  2. Las estrategias a utilizar en la clase.

A continuación, profundizamos en ambos factores.

Pertinencia del o los objetivos de la clase

Como premisa, los objetivos curriculares, deben ser coherentes con los planteados en el Currículum Nacional o los normados por la Unidad Educativa en la que trabaja.

En cuanto al/los objetivos de la clase que desarrollará, asegúrese de que responden, primero, al currículum nacional, y luego a lo que desea intencionar pedagógicamente en el aula.

Al respecto, el Marco para la buena enseñanza (MINEDUC, 2008), indica que es esencial la organización de los objetivos en el diseño y planificación de una clase, lo cual se traducirá en la creación de actividades de aprendizajes con coherencia lógica, y adecuadas para los conocimientos, habilidades y actitudes que han de ser desarrolladas.

Una buena o mala planificación afecta directamente en la calidad de esta, y en el logro de los objetivos de la clase.

Las estrategias de enseñanza

El propósito principal para incorporar una estrategia en una planificación es lograr un aprendizaje significativo. En ese sentido, es esperable que el docente se haya apropiado, a lo largo de su formación y carrera, de un abanico de estrategias de enseñanza, las cuales deben ser coherentes con el/los objetivos de la clase. Su selección debe atender a los siguientes 5 puntos:

  1. La complejidad de los contenidos a enseñar. Mientras más demanda cognitiva y emocional demande un contenido, mayor cantidad y diversidad de estrategias son necesarias para la implementación de la clase.
  2. El tipo de actividades de enseñanza. La literatura especializada en didáctica, y la experiencia, señalan que las actividades deben atender a todos los estilos de aprendizaje presentes en el aula. ¿Conoce las particularidades de sus estudiantes?.
  3. Los recursos de aprendizaje a utilizar. ¿Su establecimiento educativo cuenta con recursos para lo que va a enseñar?, ¿Planea utilizar TIC?, ¿Qué hay de incorporar juegos?, ¿Cómo guiará hacia el cierre metacognitivo?, son preguntas que debe resolver mientras planifica, y sentirse seguro/a de cómo los implementará, previo y durante la clase.
  4. Las características de los estudiantes. ¿Tienen sus estudiantes habilidades para crear modelos, interpretar instrumentos musicales, o utilizar bien las TIC? Entonces, esto debe orientar su planificación. Del mismo modo, debe considerar si hay diagnósticos de Necesidades Educativas Especiales (NEE) en el aula. Ante esto último, conviene revisar la literatura disponible para cada diagnóstico (facilitando la empatía y adecuación curricular), y/o articular estrategias con un/a docente de educación diferencial.
  5. Considerar las dificultades más recurrentes en el contenido que enseña. Tanto durante la etapa de formación profesional inicial, como en la práctica diaria, los docentes son capaces de identificar aquellos contenidos que presentan mayor dificultad de logro de aprendizaje en cada nivel de enseñanza y curso. Ante esto, es conveniente tomar conciencia de ello, y buscar nuevas estrategias metodológicas y didácticas que permitan a los estudiantes a apropiarse de los contenidos a enseñar en una determinada clase.

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Por último, considere que la planificación de la clase NO ES MÁS QUE LA CREACIÓN DE UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE. Por lo tanto, si esa experiencia planificada no es coherente con los puntos mencionados anteriormente, se corre el riesgo de que su implementación se vea mermada o boicoteada por factores como convivencia escolar, interrupciones, bajo compromiso con las actividades propuestas, dificultades técnicas, entre otras; las cuales atentan en todo tiempo contra la relación planificación-clase implementada.

Puede descargar un manual de estrategias didácticas en el siguiente link:

Pdf Icono Manual de estrategias didácticas.

A partir de hoy: ¿Cómo aumentará la eficiencia entre lo que planifica y lo que realmente implementa en clases?


¿Qué estrategias de aprendizaje en el aula permiten que mis estudiantes logren aprendizaje significativo vinculando sus experiencias previas?

Las Estrategias de aula y complementarias para el desarrollo de aprendizajes significativos tiene dos objetivos que se centran en mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje. El primero es desarrollar conocimientos, habilidades y actitudes a través de la implementación de estrategias efectivas en el aula. El segundo objetivo busca formar alumnos integrales a partir de distintas estrategias de apoyo y acompañamiento según su nivel de desarrollo. 

En primer lugar debemos responder la siguiente pregunta:

¿Qué estrategias de apoyo puedo utlizar para formar alumnos integrales?

Los elementos a considerar en aulas efectivas son:

1. Participación activa y permanente de los estudiantes. 

  • Momento de Inicio de la clase: Al inicio de la clase, el docente sigue una rutina que favorece la organización del curso: saluda a sus estudiantes, recuerda las normas de convivencia que el curso ha definido y publicado en el diario mural, explica el objetivo de aprendizaje y presenta las actividades que se desarrollarán para alcanzarlo. A continuación, se realiza una motivación que conecta a los estudiantes con el aprendizaje. Entre estas actividades de inicio se mencionan, como ejemplo, la entonación de una canción con las tablas de multiplicar o rutinas en las que se apoya a los estudiantes con mayor dificultad.
  • Contextualización de los contenidos: Antes de comenzar con los contenidos de la unidad, se contextualiza el aprendizaje a partir de situaciones cotidianas de los estudiantes y de los conocimientos que ellos ya tienen. Por ejemplo, en una clase de Segundo Ciclo, para empezar a tratar la temática de la tragedia, la profesora indagó entre los alumnos acerca de situaciones dramáticas que ellos conocían. A medida que los estudiantes daban ejemplos, ella complementaba y establecía una relación con el concepto de tragedia, lo que además les permitió construir en conjunto la definición del concepto. Esto demuestra que el punto de partida contextualizado, los aportes de los estudiantes y el fundamento teórico aportado por el docente contribuyen a una mayor comprensión del contenido.
  • Momento de cierre de la clase: Durante el cierre de la clase, el docente verifica el logro del objetivo planteado y realiza una retroalimentación. Utiliza variadas preguntas, como ¿qué vimos?, ¿cuál era el objetivo?, ¿cómo trabajaron hoy?, ¿qué aprendimos? y ¿qué hicimos?. Asimismo, en conjunto se revisan las actividades y se elabora un resumen de la clase con la finalidad de verificar cuánto aprendieron, qué faltó por aprender y cómo aprendieron. También se plantea un desafío para la clase siguiente, que puede relacionarse con una pregunta o una investigación en torno al tema que se tratará posteriormente, estrategia que sirve como motivación al aprendizaje. Cabe señalar que regularmente el profesor promueve que se apliquen los aprendizajes en clases: los alumnos demuestran lo aprendido y opinan respetando turnos y reconociendo errores. En estas instancias el docente refuerza, complementa y felicita por los logros alcanzados e insta a los estudiantes a mejorar ante las equivocaciones. 

2. Variedad de estrategias pedagógicas

Durante el desarrollo de las clases, el docente incorpora variadas estrategias didácticas para mantener la atención de los estudiantes, lo que permite que el proceso sea más eficiente. Con este propósito, aborda con entusiasmo los temas, conceptos y ejemplos; moviliza a los estudiantes con una actitud dinámica, preguntándoles constantemente si comprenden el contenido y las actividades propuestas. De este modo, las estrategias utilizadas permiten que los alumnos investiguen; elaboren esquemas gráficos, resúmenes y mapas conceptuales; representen y dramaticen historias, cuentos y leyendas; diseñen y elaboren maquetas y modelos. Junto con las actividades individuales, se planifican instancias en parejas o en grupos, que promueven el trabajo colaborativo y que facilitan que los estudiantes compartan experiencias, discutan y construyan en conjunto sus aprendizajes, en el marco de normas de convivencia que constantemente son recordadas por el docente durante el desarrollo de la clase.

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3. Ambiente de clase respetuoso y armónico 

Se destaca que las normas se expresan con lenguaje positivo; por ejemplo, se les pide a los alumnos usar un tono de voz adecuado. Esto genera un ambiente en el que el respeto por el otro es central y en el que el docente se refiere a los estudiantes por su nombre. Este ambiente afianza el dominio de grupo del profesor, quien organiza al curso para que todos puedan participar en la clase, respetando turnos y valorando opiniones.  Asimismo, se comunican altas expectativas para que los alumnos lleguen a la educación superior, mensaje que rescata la importancia del aprendizaje para transformar sus vidas. Esto está presente en el discurso diario y los alumnos lo reconocen. Por último, cuando los estudiantes obtienen logros, los docentes los felicitan y destacan ante sus compañeros. 

En segundo lugar debemos responder la siguiente pregunta:

¿Qué estrategias puedo utillizar para desarrollar aprendizajes de conocimientos, habilidades y actitudes en mis estudiantes del siglo XXI?

Para responder esto, dejamos a tu disposición este documento descargable, donde podrás encontrar una serie de estrategias didácticas que te permitirán trabajar las competencias que demanda la sociedad del siglo XXI y la pedagogía para el aprendizaje profundo.

El docente incorpora variadas estrategias didácticas para mantener la atención de los estudiantes, lo que permite que el proceso de enseñanza aprendizaje sea más eficiente.


¿Cómo utilizar adecuadamente los recursos pedagógicos con mis estudiantes?

Una definición clásica de recurso pedagógico la encontramos en Mattos (1963). Para él, los recursos didácticos son:

“Los medios materiales de que se dispone para conducir el aprendizaje de los alumnos”.

Sin embargo, para su correcto uso se hace obligatoriamente necesario conocer las características y necesidades de los estudiantes y a su vez tener claridad de lo que queremos que aprenda, por lo tanto es sin duda un trabajo que requiere tiempo y que muchas veces a los docentes no nos sobra.

¿Qué puedo hacer para solucionar esto?

Primero puedes hacer actividades sencillas para conocer a tus estudiantes, te proponemos lo siguiente:

  • Crear un póster o una presentación digital (ppt). Pueden incluir imágenes e información sobre lo que hacen en su tiempo libre, sus intereses, los deportes que practican, sus asignaturas favoritas, una película o un libro.  A estudiantes de niveles superiores que agreguen “como les gusta aprender o como les gusta estudiar”. Esta información la puedes tener en un portafolio digital con cada una de las presentaciones de tus alumnos.
  • Escribir un autorretrato literario. Puedes plantear a los alumnos preguntas que les sirvan de guía o simplemente pedirles que se describan a sí mismos, para descubrir qué cosas destacan o desde qué punto de vista lo hacen. Muéstrales como ejemplo autorretratos literarios famosos, o realizados por niños. También puedes animarles a hacerlo en formato de video o ppt para que dejes registro digital de la tarea te ayudará para más adelante.
  • Entrevistar a alguien especial. Para conocer a tus alumnos también es importante conocer a quienes les rodean o a las personas que ellos consideran importantes. Pide a tus alumnos que elijan a alguien que es especial para ellos –puede ser de su familia pero también alguien cercano que admiren o, simplemente, con quien quieran mantener una conversación–. Tendrán que elaborar algunas preguntas y grabar la entrevista en audio con un teléfono, una tablet o un pc. Es importante que te envíen la grabación para hacer un registro audiovisual de esto.
  • Entrevista uno a uno. Para entender la forma en que aprende cada niño, el comportamiento y los desafíos, ella sugiere hacer entrevistas uno a uno. Para eso, primero hay que identificar a los estudiantes que están teniendo mayores dificultades para luego invitarlos a hablar fuera de la sala de clase. Tendrás que decirle a cada uno que tu propósito es escucharlos y conocerlos para poder guiarlos mejor. Puedes decir cosas como: cuéntame en qué te sientes exitosos en mi clase, cuéntame qué te parece más difícil, ¿cómo aprendes mejor?, ¿cómo puedo mejorar como profesor/a?, ¿cómo te puedo apoyar para que alcances tus objetivos?.

Para profundizar, te invitamos a ver el siguiente video:

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Una vez que tengas antecedentes de tus estudiantes, debes considerar lo siguiente para elegir adecuadamente los recursos pedagógicos para tus clases.

  • Claridad de las habilidades a desarrollar a partir del o los objetivos de aprendizaje planteados.
  • Espacio físico de la sala de clases.
  • Tiempo de las actividades para que los recursos elegidos no afecten su buen desarrollo,
  • Claridad en la explicación del uso del recurso (se recomienda explicar antes de iniciar la actividad para modelar su uso y evitar distracciones).

Por último, se recomienda lo siguiente para que un recurso pedagógico sea de calidad:

  1. Característica 1. Composición de colores. Aunque pueda parecer irrelevante, los colores son fundamentales a la hora de aprender con un recurso didáctico. Éstos ayudan a estructurar el contenido, resaltar los elementos más importantes del tema de estudio y a agilizar la memoria.
  2. Característica 2. Estructura. Seguir una cierta estructura es una de las características más importantes en la elección de los recurso para tus clases, por lo que al momento de planificar asegúrate que tus recursos de aprendizaje  siguen un orden lógico y con sentido para tus estudiantes para que así logren entender cuál es el propósito de tu clase.
  3. Característica 3. Diversidad. Para evitar el aburrimiento y favorecer el aprendizaje, es recomendable que tus recursos educativos sean variados e incluyan ayudas visuales, rompecabezas o puzzles. Una buena práctica es, por ejemplo, incluir vídeos educativos e imágenes que ayuden a explicar determinados conceptos, así como complementar tu texto con otros recursos como mapas mentales o fichas de estudio.

 “Recuerda que un recurso pedagógico es el medio facilitador del aprendizaje de tus estudiantes, pero tú eres el principal motor de su aprendizaje”


Apunte técnico elaborado por el equipo de potencial consultores.

¿Qué estrategias de evaluación utilizar para verificar aprendizajes en mis estudiantes?

La manera como se lleve a cabo la evaluación debe tener presente para qué se evalúa y los usos de la información resultante de la evaluación: para valorar el aprendizaje (evaluación sumativa) o para apoyar el aprendizaje (evaluación formativa). 

*Nota: Se recomienda ver este artículo en un PC o con el celular en posición horizontal, para visualizar las tablas completas.

En este artículo encontrarás elementos centrales de la evaluación formativa, y un total de siete estrategias de evaluación formativa  que serán de utilidad a la hora de orientar el proceso evaluativo que quieres llevar a cabo con tus estudiantes.

Para profundizar, te invitamos a ver el siguiente video:

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Desde la perspectiva formativa, si se evalúa para apoyar el aprendizaje, la intención es detectar áreas de oportunidad y luego generar acciones de mejora. Bajo esa óptica, se concibe un involucramiento tanto del profesor como del alumno en el aprendizaje de este último y, por lo tanto, en su evaluación. por lo tanto el profesor y el alumno deberán responder tres preguntas clave: ¿hacia dónde vamos o cuáles son los objetivos de aprendizaje?, ¿dónde estamos ahora?, y ¿cómo podemos cerrar la distancia entre la situación actual y la deseable? Las dos últimas preguntas relacionan los propósitos (formativos) con los métodos (cómo evaluar); no obstante, para contestarlas, es imprescindible responder también a la primera. Para dar respuesta de forma adecuada a las tres preguntas anteriores, hay siete estrategias recomendadas (Stiggins, et al., 2007; Chappuis, 2009 citado en Arter, 2009), las cuales, al estar en consonancia con el propósito formativo de la evaluación, pueden desdibujar la frontera entre este proceso y la enseñanza.

PREGUNTAS CLAVE ESTRATEGIAS PARA FAVORECER EL APRENDIZAJE
¿Hacia dónde vamos o cuáles son los objetivos? 1.      Promover una clara y entendible visión de los objetivos de aprendizaje.
2.      Uso de ejemplos y modelos de buenos y malos trabajos.
¿Dónde estamos ahora? 3.      Ofrecer retroalimentación descriptiva de manera regular.
4.      Enseñar a los estudiantes a autoevaluarse y establecer metas.
¿Cómo podemos cerrar esta distancia entre la situación actual y la deseable? 5.      Diseñar clases enfocadas en un aspecto de la calidad a la vez.
6.      Enseñar a los estudiantes a enfocar su revisión.
7.      Involucrar a los estudiantes en la autorreflexión, y permitirles monitorear y compartir su aprendizaje.

Es de crucial importancia guiar a los/as estudiantes hacia el desarrollo de habilidades que les permitan autoevaluarse y coevaluarse, con la finalidad de potenciar el autoaprendizaje.

La primera estrategia consiste en ofrecer una visión clara y entendible de los objetivos, implica que los profesores utilicen un vocabulario accesible o amigable con sus alumnos para compartirles lo que espera conseguir junto con ellos, y asegurarse de que lo están comprendiendo.

La segunda estrategia radica en el uso de ejemplos y modelos de buenos y malos trabajos. Esta actividad está recomendada ampliamente porque los buenos trabajos permiten a los alumnos visualizar de manera concreta lo que se espera que realicen; mientras que los malos trabajos, muestran el tipo de trabajo no aceptable. Para hacerlo adecuadamente es preciso cuidar el anonimato de los autores.

La tercera estrategia es ofrecer retroalimentación descriptiva de manera regular. Desde el enfoque formativo de la evaluación, la retroalimentación juega un papel fundamental porque ayuda a que los alumnos respondan a la segunda pregunta: ¿dónde estamos ahora?.

La cuarta estrategia radica en enseñar a los alumnos a autoevaluarse y establecer metas. La autoevaluación es una estrategia que, si se realiza para encontrar áreas de mejora, favorece el aprendizaje, sobre todo para los alumnos con más debilidades. Para enseñar a los alumnos a autoevaluarse, conviene:

  • Que el profesor solicite a los alumnos valorar las fortalezas y debilidades de alguno de sus trabajos, y después les brinde retroalimentación sobre el mismo.
  • Que el profesor utilice como ejemplo alguno de los trabajos ya revisados para explicar a los alumnos los criterios que tomó en cuenta para evaluarlo y ejemplifique cómo identificó las fortalezas y debilidades del mismo.
  • Que los alumnos ofrezcan retroalimentación descriptiva a sus compañeros (coevaluación).
  • Que se establezcan metas de aprendizaje a partir de la retroalimentación brindada por el profesor, los compañeros de clase y la autoevaluación.

La quinta estrategia consiste en diseñar clases enfocadas en un aspecto de la calidad a la vez. Cuando se pretende conseguir algunas competencias o habilidades en concreto (por ejemplo, la comunicación escrita), se vuelve complicado para los alumnos y para el profesor atender al mismo tiempo los diferentes aspectos de la competencia a desarrollar. En este sentido, se recomienda que las clases se enfoquen en un aspecto a la vez.

La sexta estrategia reside en enseñar a los alumnos a enfocar su revisión. El involucramiento de éstos en su propio proceso de aprendizaje y, en específico, en la evaluación, es una acción presente en todas las anteriores estrategias, y en ésta tiene vital importancia. Aquí se sugiere que el profesor enseñe a sus alumnos a focalizar la revisión cuando se autoevalúen o coevalúen. El principio de esta estrategia es el mismo de la anterior, la focalización brinda la posibilidad de otorgar atención especial a la forma en cómo se cometieron ciertos errores al realizar los trabajos y cómo pueden superarse.

La séptima estrategia radica en involucrar a los alumnos en la autorreflexión, y permitirles monitorear y compartir su aprendizaje. El profesor debería generar espacios donde los alumnos trabajarán de forma activa en la reflexión sobre su propio proceso de aprendizaje, sobre aquellos objetivos de aprendizajes que ya dominan (¿cómo lo consiguieron?), así como sobre aquellos que aún no dominan y el tipo de acciones necesarias para alcanzarlos. El profesor debe permitir a los alumnos monitorear su aprendizaje, lo cual le facilitaría identificar algunas fortalezas y oportunidades. Sería deseable que a los alumnos se les permitiera compartir su aprendizaje en espacios generados especialmente para tal fin. Para desarrollar esta actividad, debería cuidarse el dominio del tema por el alumno, lo cual estimularía su confianza para seguir aprendiendo. 

El protagonismo del estudiante en la evaluación -con propósitos de mejora del aprendizaje- no disminuye en ningún sentido la importancia del trabajo docente ni su responsabilidad. Por el contrario, implica una transformación del rol del profesor, pues se convierte tanto en proveedor de información precisa y frecuente para el alumno, como en motivador, al reconocer lo que éste puede hacer y promover para la adopción de alternativas de acción.


¿Qué estrategias utilizar en el inicio de la clase para motivar a mis estudiantes y conocer sus conocimientos previos?

Las clases de los profesores efectivos son altamente estructuradas. Independientemente de las metodologías que empleen, hay un conjunto de prácticas que son comunes en la mayoría de las clases observadas, tales como:

  • Los objetivos de aprendizaje son claramente explicados al inicio de cada clase.
  • Cada clase se enlaza con las anteriores.

Para esto el docente debe tener absoluta claridad de lo que quiere lograr en sus estudiantes y el punto de partida de cada uno de ellos. Para esto se vuelve fundamental manejar estrategias para motivar y conocer conocimientos previos de los estudiantes.

Técnicas para desarrollar la motivación

  • Explicar los objetivos o aprendizajes esperados de cada tarea e informar el conjunto de actividades que se van a abordar .
  • Asegurarse que todos los estudiantes han comprendido lo que tiene que hacer para ello el docente puede hacer preguntas en grupo o en forma individual.
  • Ofrecer la posibilidad que todos los estudiantes participen en la planificación de las tareas, en la definición de objetivos o que elijan entre una serie de actividades. Considerar sus opiniones y puntos de vista sobre los temas a trabajar aumenta la motivación.
  • Se deben realizar tareas acorde a lo que los estudiantes previamente saben.
  • El docente debe reforzar a los estudiantes por el esfuerzo que realizan y no sólo por los resultados que alcanzan.
  • Contar anécdotas o aprovechar acontecimientos de la vida de los estudiantes para que se motiven por el aprendizaje.

Para profundizar, mira el siguiente video:

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Estrategias para conocer el punto de partida de los estudiantes

  • Animar a los estudiantes a que expresen oralmente lo que saben del tema, haciéndoles preguntas abiertas o cerradas o que lo comenten con un compañero o un pequeño grupo y luego lo presenten al conjunto del curso.
  • Proponer un debate o un dilema sobre un tema en que los estudiantes expresen sus puntos de vista.
  • Plantear un problema para que los estudiantes intenten resolverlo con los conocimientos que tienen en ese momento.
  • Realizar organizadores gráficos y mapas conceptuales que los estudiantes construyan con una serie de conceptos que el docente entrega.
  • Expresar lo que saben a través de dibujos o dramatizadores.

Utilizar herramientas en base a los estilos de aprendizaje de los estudiantes también puede ser útil. Revisa la siguiente tabla:

Estilos de aprendizaje

También puedes considerar que una clase efectiva es aquella que:

  • Presentar información organizada ordenadamente.
  • Usar lenguaje claro y simple.
  • Repetir los conceptos esenciales.
  • Hacer referencia al conocimiento previo de los alumnos.
  • Clara especificación de los objetivos de la lección a los estudiantes.
  • Estar consciente y planificar la transición hacia nuevos temas.
  • Cobertura total de contenidos, cuidando la rapidez con que se pasan.
  • Entusiasmo y humor del profesor.
  • Uso de videos y otras formas visuales de representación de conceptos.
  • Correspondencia entre lo enseñado y lo evaluado.
  • Evaluaciones formales e informales frecuentes con comentarios rápidos (inmediatos) acerca de su desempeño.

¿Qué elementos son favorables para realizar clases efectivas?

  • Valor intrínseco del material utilizado (textos, libros, recursos didácticos).
  • Incentivos como elogios, calificaciones, estrellas, retroalimentación.
  • Despertar curiosidad en el estudiante.
  • Trabajo cooperativo: estimularse y ayudarse unos a otros.
  • Aprovechamiento real del máximo tiempo asignado.
  • Reconocer los ritmos de aprendizaje de los alumnos y exigir en concordancia (ni demasiado, ni poco).

El docente debe tener absoluta claridad de lo que quiere lograr en sus estudiantes y el punto de partida de cada uno de ellos.